Si tienes una empresa o trabajas por tu cuenta en el mundo de la construcción, hoy en día tienes una ventaja brutal: la posibilidad de comunicarte con muchísima gente.
Es fácil.
Ahí podría estar cualquiera, desde un autónomo comprometido hasta una multinacional con oficinas en la capital del reino.
Sé que haces un gran trabajo.
Te esfuerzas por ofrecer lo mejor a tus clientes y, la mayoría de las veces, quedan muy satisfechos.
Hablan bien de ti y de tu empresa.
Pero como en esta vida nada es perfecto, nadie te libra de cometer un error.
Nadie.
Imagínate que ocurre.
Tienes un cliente insatisfecho.
A pesar de que tú no eres consciente de haber hecho nada mal, el tío se queja y, aparentemente, tiene toda la razón en sus quejas.
¿Qué harías?
Por la parte privada con el cliente, creo que está claro: lo que habría que intentar es llegar al fondo del problema y darle una solución.
Pero con respecto a la gestión del incidente de cara al exterior, de cara a todos los demás... ¿Qué harías tú?
Yo lo tengo clarísimo.
Pero me interesa mucho conocer tu opinión.
Cuentamelo respondiendo a este correo y mañana te explico exactamente cómo lo gestionaría yo.
Mientras me respondes, ya sabes que tengo a la venta una masterclass sobre aerotermia que va mucho más allá de los tecnicismos aburridos.
Te permitirá entender de verdad cómo funciona y si es lo que necesitas tú o lo que necesitan tus clientes.
Evidentemente, en ella voy a hablar de errores, propios y ajenos, que han supuesto un aprendizaje de los que duelen en el bolsillo.
Puedes esperar a experimentarlo en tus propias carnes o aprender en cabeza ajena a cambio de 80 birriosos euros.
Tú decides.