El lunes pasado, justo a la hora en que toda España se paralizaba para ver el debut de la selección en el mundial de fútbol, un grupo de valientes estábamos en la formación "Crece con energía".
No estábamos mirando la pantalla.
Estábamos hablando de sudar, pero por una razón completamente distinta: nuestro bienestar físico, emocional y, sobre todo, nuestro rendimiento intelectual.
La sesión la impartió Luis Pavón.
Al principio de la charla, todos teníamos claro que el ejercicio es vital.
Es de cajón.
Sin embargo, lo que realmente se puso de relieve cambia por completo las reglas del juego: la importancia de tener un plan.
Andar con un método y seguirlo a rajatabla.
En el sector de la construcción, ya sea a pie de obra o en la oficina técnica, nadie se pone a levantar muros ni a tirar hormigón sin un plano perfectamente estructurado.
Hacerlo de forma desestructurada, por mucho esfuerzo salvaje y horas que le metas, solo garantiza que la estructura colapse.
Con tu cuerpo y tu mente pasa exactamente lo mismo.
Algunos asistentes se llevaron una sorpresa tremenda al descubrir lo fácil que es conseguir resultados reales sin necesidad de palizas sobrehumanas.
No va de machacarse un día hasta reventar.
Va de constancia, paciencia y perseverancia.
Consigue resultados exponencialmente mejores quien realiza acciones pequeñas de forma sostenida en el tiempo, que quien hace un esfuerzo titánico pero caótico y sin un propósito claro.
Yo no te hablo de oídas.
Sabes que llevo ya nueve meses entrenando con Luis y mi cambio físico y mental ha sido brutal.
Su autoridad para mí es incontestable.
Si te apetece construir un plano sólido para tu salud y dejar de picar piedra a lo loco, te recomiendo su newsletter.
Te va a venir de lujo.
PD- Y si quieres saberlo todo sobre aerotermia, recuerda que aun tengo abierto el acceso a la masterclass "no es oro todo lo que calienta". Solo hasta fin de mes.