Este correo llega tarde.
Y además, llega incompleto.
Hoy debería haber lanzado algo nuevo que creo que te va a encantar, pero la vida tiene sus propios planes y no ha sido posible.
Seguramente hoy estés entre el sofá y los saltos de esquí, postergando esos propósitos de "año nuevo" para el día 2 o el 3.
Es normal.
Yo mismo tardé en lanzar esta newsletter más de lo que quería en 2025.
Pero una vez empecé, aquí he seguido, día tras día.
Por eso, aunque hoy te he fallado con la novedad (espero tenerla mañana o pasado), quiero aprovechar que no tengo nada que vender para darte las gracias.
Gracias por estar al otro lado.
Gracias a los que habeis comprado, y a los que no.
A los que habeis pensado en iros, pero os habeis quedado.
A los que leeis a diario, y a los que leeis de vez encuando.
A los que contestais a los correos, sois parte importante del combustible que alimenta esta newsletter.
Os deseo a todos lo mejor para este año.
Recuerda: no importa empezar el día 1.
Importa no parar una vez empiezas.
Seguimos.