Mi cuñada quiere ser cantante.
Se esfuerza, va a clases y le pone ganas.
Siendo sincero, no canta peor que Bad Bunny.
A mí el tipo no me gusta nada, pero a mis hijos les encanta.
Estos días he oído a medio mundo ponerlo a parir: que si no vocaliza, que si no tiene talento, que si patatín...
Un montón de "críticos de salón" echando humo contra un tío que gana 50 millones al año.
Digo yo que algo habrá hecho bien.
La mayoría prefiere criticar lo que no entiende antes que fijarse en lo que funciona y replicarlo.
Y Bad Bunny ha hecho algo magistral: rodearse de la gente adecuada.
Nadie llega a la cima solo, y menos en un sector tan rudo como la construcción o la música.
En nuestro mundo, el de los ladrillos y los planos, pasa lo mismo.
Puedes ser un técnico brillante, el trabajador más recio, o el promotor mas concienciado pero si estás solo o mal acompañado, te quedarás criticando desde el sofá.
Si prefieres dejar de ser un crítico y empezar a ser el que construye con los mejores, te espero en el grupo Con sentido.
Ojito, que se vienen cosas muy potentes allí dentro y no querrás enterarte por lo que digan los demás.