Hola Friend,
Imagínate que entras en una habitación completamente a oscuras.
Sabes que el interruptor está ahí a la derecha, pero por alguna razón decides caminar a tientas, tropezando con los muebles y tardando diez veces más en llegar al otro lado.
Suena absurdo, ¿verdad?
Pero pasa todos los días.
Hay personas que prefieren seguir en la oscuridad… Aunque tengan el interruptor justo enfrente.
Pasa cuando tienes delante una opción que podría ayudarte, simplificarte el camino, ahorrarte tiempo, errores y frustración…
Y aun así dices: “mejor no”.
Aunque lo necesites. Aunque sepamos que nos vendría muy bien.
¿Sabes por qué?
Porque, en el fondo, aceptar algo más fácil también implica enfrentarse a muchas cosas por dentro.
Porque decir “sí” a una solución sencilla, clara y efectiva a veces es algo incómodo.
Y estas son algunas de las razones:
- Sabotaje interno: El miedo al cambio, repetir lo conocido aunque no funcione, la inseguridad personal o la autoexigencia (no sentirte capaz o merecedora, sentirte culpable por las cosas fáciles o buenas), el miedo al éxito (sí, el éxito asusta porque trae nuevas responsabilidades).
- Desconfianza: Crees que si algo es fácil, no tiene valor. O peor aún, desconfías porque "parece demasiado bueno para ser verdad". Quizá no tienes suficiente información o has tenido malas experiencias y ya generalizas.
- Presión social y cultura: Crecimos con frases que nos decían que lo fácil no vale nada, que lo bueno se hace esperar, que lo que vale cuesta, que hay que sufrir y sacrificarse para ganar, que el camino difícil es el único correcto y de valientes.
Y seguimos yendo a oscuras aunque tengamos un interruptor al lado o nos quieran dejar una linterna.
No estoy de acuerdo, Friend.
¿Y si muchas veces elegir el camino más inteligente no es debilidad… sino madurez?
¿Y si facilitarte la vida no te hace menos valiosa, sino más consciente?
¿Y si dejar de complicártelo todo fuera, precisamente, el primer paso para avanzar de verdad?
No estamos aquí para demostrar nuestra capacidad de sufrimiento. Sino para vivir una vida que tenga sentido para ti.
Para mí es disfrutar, aprender, ayudar, probar cosas nuevas y si me lo ponen fácil, pues mucho mejor.
Porque no se trata de buscar atajos vacíos, sino de dejar de hacerte la vida más difícil de lo necesario.
Encender la luz y dejar que te ayuden.
Porque a veces, cambiar tu vida no empieza haciendo más cosas, sino dejando de rechazar lo que sí puede ayudarte.
Un abrazo y feliz semana, yo me voy a la piscina a refrescarme un poco.
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