Hola Friend,
Últimamente me ha dado por leer sobre por qué las personas inteligentes no consiguen todo lo que quieren. Porque, siendo sinceros, si eres tan inteligente... ¿Por qué no haces lo que quieres hacer?
¿Por qué no das ese paso, ganas más dinero, montas tu negocio o cualquier otra opción?
¿Por qué, teniendo mucha formación o experiencia (o ambas), parece que no avanzas?
He estado dándole vueltas y me han venido dos cosas a la cabeza:
1. Ego. Pensar que sabemos mucho nos hace descartar cosas. Somos escépticos, tenemos el listón muy alto, filtramos tanto la información que descartamos oportunidades antes de probarlas.
Siempre recordaré ese día en clase de surf en que pasaron dos adolescentes en sus tablas riéndose y uno de ellos era campeón de España de surf.
O sea que lo que a ti te puede parecer un niño, pues nos daría mil vueltas, jajaj.
Hay que ser humilde y aprender de cualquiera, sin importar edad, género, nacionalidad, etc.
2. Sobreanalizamos. Nos gusta pensar, valorar, analizar...
Demasiado.
Sobreanalizamos hasta que el miedo se disfraza de "prudencia".
Después de años viendo procesos de cambio, me he dado cuenta de que lo que separa a los que avanzan de los que se quedan teorizando no es el título que tienen en la pared.
Es una cosa.
VALOR.
Pero no un valor heroico de película. Me refiero al valor constante.
Ese valor cotidiano para: - Seguir cuando las cosas se ponen feas.
- Empezar de cero aunque te dé vergüenza.
- Admitir que ya no puedes más y pedir ayuda.
- Dejar de vender lo que funciona para ir a por lo que te apasiona.
- Para confiar en las personas.
- Para cerrar esa etapa.
- Para empezar una nueva.
- Para pedir ayuda.
Para ACTUAR.
La gente que tiene éxito es la que hace cosas. Es lo que hay.
Y sí, hay algunos con situaciones más fáciles, pero también los hay con situaciones mediocres que lo consiguen igual.
Y para HACER, cuando tu cabeza te da mil razones para esperar, necesitas valor.
Siempre digo que el éxito es hacer lo que quieres y vivir como tú quieres. Y eso requiere valor de manera continua.
Mira un ejemplo.
A mí me tocó tener valor para dejar la ciencia cuando era mi vocación. Valor para apuntarme a un curso de coaching en otro idioma y con clases a la 1 am por la diferencia horaria. Valor para superar la vergüenza de ir a eventos de networking incluso después de 16 años de negocio. Valor para dejar de vender cosas que funcionan.
A lo mejor no es lo que quieres oír, pero es lo que hay.
Valor para intentarlo, para fracasar, para levantarte, para tener más éxito del que esperabas, para abandonar el barco, para cambiar de ruta.
Ese es el ingrediente esencial.
Ahora, una pregunta para ti, Friend:
¿A qué necesitas atreverte tú hoy?A veces, el acto de valor más inteligente no es seguir dándole vueltas a la cabeza solo, sino admitir que necesitas a alguien que te empuje a actuar. Si sientes que tu inteligencia te está sirviendo más para ponerte excusas que para avanzar, aquí es donde entro yo. Mi trabajo como coach es ayudarte a dejar de sobreanalizar y empezar a tener el valor de hacer lo que sabes que tienes que hacer, pasar de la teoría a la acción. Sin rodeos. Si quieres que demos ese paso juntos, responde a este mail o reserva tu sesión aquí. Deja de pensar tanto. Empieza a actuar.
Un abrazo,
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