El otro día leí algo muy interesante sobre uno de mis temas favoritos en el que me especializo: tomar decisiones.
No tiene sentido tirarte media vida en algo fácilmente reversible.
¿
Y cuál es la mayor causa de tu angustia a la hora de tomar una decisión?
No viene de que la decisión sea importante.
Viene de que estás tratando una puerta que puedes cruzar en cualquier momento como si fuera la decisión más importante de tu vida.
De tratar las decisiones reversibles como irreversibles. Pensar que todo tiene un gran coste y acabar paralizada sin razón.
Por ejemplo, cambiar el diseño de una web, probar una nueva rutina de ejercicio, escribir un post en un blog, contratar un servicio, comprar un software, cambiar el precio de un servicio.
Todo eso es perfectamente reversible, se puede cambiar rápido. ¿Y cuánto tiempo pasas dándole vueltas como si fuera una decisión vital?
Eso te ralentiza y te angustia.
Así que una clave que te cambiará es identificar las decisiones como una de esas puertas.
¿Necesita cautela, ayuda, análisis profundo?
¿O es probar y mejorar?
No todas las decisiones son difíciles, Friend. Aprende a identificarlas.
¿Puerta que se cierra con llave si te vas o puerta a la que puedes volver?
Pregúntate: "Si tomo esta decisión y dentro de 3 meses me doy cuenta de que ha sido un error, ¿cómo de difícil es solucionarlo?"
Para decisiones más complejas, la próxima semana te cuento algo nuevo.
Espero que te ayude esta nueva distinción.
Si necesitas ayuda para decidir tu siguiente profesional,
aquí.
Un abrazo,