Hola Friend,
El otro día hablando con una amiga le di un consejo.
Como coach no doy consejos, claro, no es mi papel, yo te ayudo a que tú decidas lo que quieras.
Pero era mi amiga, así que es otra cosa (tampoco suelo darlos, ojo, pero esta vez verás que sí).
Me estaba contando que una persona de su antiguo trabajo le había dicho que si alguna vez necesitaba ayuda para encontrar trabajo, que le llamara.
Mira qué maja esta persona. Siempre hay personas buenas en el mundo.
Bueno, pues había llegado ese momento y ella no quería llamar. Quizá le daba vergüenza, o apuro o lo que sea.
Pero le venía bien el trabajo.
Y yo me acordé de una pequeña historia que, en su momento, me marcó y no he borrado de mi mente.
Quizá te suene.
Una persona estaba encima del tejado de su casa porque había una inundación (y ahora me duele esta historia pensando en lo que pasamos en la DANA : (
Y le rogaba a Dios que le mandara ayuda y le salvara.
Apareció una lancha y no se quiso subir porque confiaba en que Dios le salvaría.
Llegó un helicóptero y tampoco quiso. Su Dios le salvaría.
Al final, cuando llegó al cielo, le preguntó a Dios: "¿Por qué no me has salvado? Te estaba esperando".
Y Él le dijo: "Te he mandado una lancha y un helicóptero y no los has querido".
A veces la ayuda nos llega en formas que no esperamos o que a veces ni queremos, pero es buena igual.
Para mi amiga su lancha era esta persona.
Rechazar esa mano tendida, esa ayuda, ya era cosa suya. O aprovecharla.
Al final le llamó : )
Quiero que pienses en cuál o cuáles son tus lanchas, que a lo mejor eres afortunada y tienes muchas.
Quizá no como tú esperas. Pero son lanchas y pueden salvarte.
Yo tengo muchas "lanchas" diferentes en mis servicios.
Si me cuentas qué te preocupa profesionalmente, te puedo recomendar cuál de mis artículos, servicios o programas sería tu lancha.
En todo caso, Friend.
Piénsalo cuando necesites ayuda.
Pedir ayuda es humano y es valiente, Friend.
Que nadie te haga pensar que es de débiles o bobadas así. O peor, no se lo hagas pensar tú a nadie. No es para presumir, no pedir nunca ayuda, al revés.
Lo dicho, piensa en tus lanchas y si necesitas ayuda me preguntas cómo puedo ayudarte con mis servicios,
Un abrazo,
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