¿Para qué necesito un reproductor de vídeos con toda la oferta gratuita para publicar vídeos que hay en el mercado?
¡Cuidado!
Una cosa es publicar un vídeo gratis y otra muy distinta conseguir, gracias a ese vídeo:
- Tráfico hacia tus ofertas
- Ventas
- Branding
Y eso es lo que puedes hacer con
este reproductor.
Como sabes, las páginas de venta con vídeo convierten más que las que no tienen vídeo.
Déjame ponerte un ejemplo.
Imagínate que tienes una landing en la que haces una oferta.
Y esa oferta la quieres apoyar con un vídeo para convencer mejor a tu audiencia o incluso “que te vean la cara” y sepan quién eres.
Si alojas ese vídeo en YouTube y ya está (pues el alojamiento es gratis), no tendrás más que un vídeo embebido.
Y aunque lo ocultes la gente podrá pinchar en el logo, y solo haciendo eso saldrá de tu página, irá a YouTube y, una vez allí, seguirá navegando por otros vídeos similares (¡o de tu competencia!).
Es decir, que de algún modo “los animas” a salir de tu página de conversión.
Cuando haces una oferta lo que quieres es que la gente
se quede en tu oferta.
Por eso verás que muchas páginas intentan esconder por todos los medios cualquier logo “clicable” que haga que la gente salga de su página de ventas.
Lo que sucede es que, con las soluciones que hay en el mercado (Vimeo, Wistia, JWPlayer…) eso cuesta cientos de dólares…
al año.
Y algunas tampoco te resuelven cosas tan importantes como las llamadas a la acción
dentro del vídeo o poder poner una marca de agua en toda la pantalla para hacer branding.