Hay obras a las que llegas y, sinceramente, no sabes si te han contratado como técnico o como corresponsal de guerra.
Parecen trincheras.
Nadie ha planificado nada.
Nadie se ha estudiado el puñetero proyecto.
Y, por supuesto, nadie organiza los trabajos. Es el reino del "ya veremos".
Llegas de visita y te asaltan.
Te preguntan de todo.
Tú respondes, ellos asienten... y no apuntan nada.
Sabes lo que viene después: a la siguiente visita, con suerte, te preguntan lo mismo.
Con mala suerte, ya lo han ejecutado mal.
Si además le sumas que es una obra pública con una subvención y plazos de ejecución que parecen de película de terror, tienes el cóctel perfecto para el desastre.
Odio esos ambientes.
Me agotan el alma.
Por eso creé el Grupo con Sentido.
Porque me gusta hablar con gente que, como tú, cree que otra forma de construir es posible. Que no hace falta vivir al borde del infarto para levantar un muro.
He vuelto a abrir la suscripción anual.
Si entras ahora, me comprometo a mantenerte el precio para siempre.
Son 18€ al mes.
Un regalo comparado con el coste de un error en obra por falta de planificación.
En breve retiraré la oferta y subiré el precio.
No es una amenaza, es que el valor de estar con gente con sentido común no deja de subir.
Tú decides si quieres seguir en la trinchera o empezar a construir con cabeza.
Quiero unirme al Grupo con Sentido