Subject: ¿Te miran raro en la obra?

El ser humano es un animal de costumbres.


Mismo desayuno. Misma ruta al trabajo. Mismos materiales en la obra.


La inercia es cómoda. No te hace pensar. Pero también es peligrosa.


Ayer un lector me envió un recorte de una revista de arquitectura. El anuncio vendía las maravillas del hormigón celular como una solución innovadora.


La fecha del anuncio: 1966.


Casi 60 años.


Sin embargo, si hoy vas a una obra y propones usarlo, todavía hay técnicos y operarios que te miran como si acabaras de bajar de un OVNI.


Te dicen que "eso es muy nuevo". Que "mejor no arriesgar con inventos raros". Que "no está probado".


Un material que se usaba antes de que el hombre pisara la Luna.


Esto demuestra que, en la construcción, el problema muchas veces no es técnico. Es mental. Es el miedo a salir de la rutina de "lo de siempre".


De esto, y de cómo romper esas inercias absurdas, estamos debatiendo ahora mismo en el grupo Con Sentido.


Si quieres enterarte de lo que funciona (aunque se inventara hace medio siglo) y dejar de poner ladrillos como si estuviéramos en 1950, entra aquí:


Únete al debate en Con Sentido


Si prefieres seguir pensando que el hormigón celular es ciencia ficción, también me parece bien. Puedes seguir durmiendo la siesta.