Christopher Lambert, espada de samurái en mano, bajo la lluvia de Nueva York.
Si ya peinas canas, sabes perfectamente de qué te hablo.
Eran Los Inmortales.
Una estirpe condenada a cortarse la cabeza hasta que solo quedase el más fuerte.
Esa frase se nos quedó grabada a fuego hace cuarenta años.
Y lo peor es que muchos la han llevado al mundo de la construcción.
Parece que en la obra, o en el despacho técnico, la norma es pisar la cabeza al rival para ganar ventaja.
Es un modelo tóxico.
Es el camino más rápido hacia la soledad y el agotamiento profesional.
Yo no creo en ese sistema.
Creo que el talento se multiplica cuando compartes conocimientos con personas que tienen tus mismos valores.
Apoyarse en otros no te hace débil; te hace imbatible.
Este grupo de gente que me lee es la prueba de que hay otra forma de hacer las cosas.
Pero los que han entrado en el Programa Crece con Energía han ido un paso más allá en su compromiso.
Solo quedan 3 días para cerrar las inscripciones ⏳.
Parafraseando la peli, aquí "no puede quedar ninguno"... pero me refiero a los huecos libres. Ahora mismo solo quedan 2 plazas.
Si sientes que tu lugar no está entre los que solo saben destruir, sino entre los que construyen con energía, una de estas plazas tiene tu nombre.
Reserva tu plaza aquí por 500€ antes de que desaparezca
Nos vemos dentro.