Subject: ¿Qué tienen en común un chaval de 15 años y un oficial de 45?

La temporada de fútbol está llegando a su fin y, sinceramente, ha sido un año de esos que te ponen a prueba.


Me tocó un reto curioso: integrar en el mismo vestuario a un grupo de quinceañeros con la energía por las nubes y a un grupo de cuarentones que ya se las saben todas.


Gente que no se conocía de nada y con visiones del mundo totalmente distintas.


Al principio, aquello era un caos. Los pases no llegaban, no había entendimiento y los comienzos fueron, para qué engañarnos, muy complicados.


Sin embargo, a base de esfuerzo, hemos pasado tardes de fútbol increíbles. La pena es que ahora que el equipo empezaba a rodar de verdad... pues se acabó la temporada.


Pero me llevo algo mejor que los puntos: enseñanzas valiosas.


Hemos competido sanamente y nos hemos ganado el respeto de todos.


Hemos ganado, perdido y empatado, pero siempre con deportividad.


Ver a un grupo tan dispar crecer con esa actitud es lo que realmente te deja satisfecho.


Al final, mi función como entrenador ha sido facilitar que cada uno encontrara su lugar para que pudiera dar lo mejor de sí mismo.


Y en el mundo de la construcción pasa exactamente lo mismo.


Cuando te enfrentas a un proyecto, te encuentras con piezas que parecen no encajar: normativas que cambian, técnicos con criterios distintos y operarios con ritmos diferentes.


Mi trabajo en la consultoría de proyectos es el mismo que en el vestuario: aportar, ayudar y hacer que la maquinaria ruede sin fricciones para que el proyecto llegue a buen puerto.


Si sientes que tu proyecto está "atascado" o estás un poco perdido entre tantos frentes abiertos, ya sabes dónde estoy.


Entra aqui y buscamos el lugar de cada pieza.