Te presento a Paco.
Paco se acaba de gastar 3.000€ en el mejor aire acondicionado del mercado.
Marca japonesa, ultrasilencioso, control por voz... una maravilla.
El problema es que, media hora después de apagarlo, su salón vuelve a ser un horno.
Paco cree que la máquina está rota.
Pero el problema no es la máquina.
El problema es que su casa es un colador de billetes.
Cada vez que enciende el aire, el frío se escapa por los puentes térmicos de sus ventanas y por esa fachada que tiene el aislamiento de una caja de zapatos.
Paco no necesita más potencia.
Paco necesita inteligencia.
Hoy en día, con el precio de la luz jugando a las montañas rusas, tener una edificación ineficiente es como intentar llenar una piscina con un agujero en el fondo.
Te pasas la vida pagando, pero nunca disfrutas del agua.
Mi consultoría de eficiencia energética no va de "salvar el planeta" (que también), va de que dejes de regalarle el dinero a las eléctricas por culpa de una mala construcción.
Si eres técnico y quieres ofrecer soluciones de verdad, o si eres propietario y estás harto de pagar facturas que parecen hipotecas, contrata mi consultoría
Analizaré tu caso para que el confort se quede dentro y el dinero en tu bolsillo.