Ayer recibí un correo que me hizo reír.
Un fulano, muy ofendido, me decía —literalmente—:
“No tienes ni puta idea”
Esto, a raíz del email donde explicaba que un radiador eléctrico caro consume lo mismo que uno barato. (Sí, aunque venga con app, WiFi, IA o lo que sea que lo justifique).
No voy a entrar en su lista de excusas para justificar los euros que se dejó en unos radiadores vendidos a precio de pepitas de oro.
Me quedo con lo curioso del asunto:
Está suscrito a esta newsletter.
La ha leído durante semanas.
Ha comprado mis tres últimas masterclasses.
Incluida la de calefacción (que, por cierto, ya no está a la venta).
Y después de todo eso... me escribe para insultarme.
Qué vueltas da el cerebro humano.
Tanta energía desperdiciada en odiar a alguien que ni siquiera conoce.
Y lo mejor: paga por hacerlo.
Yo encantado, ¿eh?
Si me odias, pero lees esta newsletter… Bienvenido.
Si además de leerla, compras… te quiero más.
Y si encima reenvías este correo a alguien que también me odiará, entonces:
“Amores reñidos son los más queridos”.
PD: Si quieres trabajar conmigo, recuerda que el primer paso es pasar por una consultoría previa de proyecto. No hay otra forma.
PD2: Estoy cerrando ya los huecos para 2025. Si lo dejas para más tarde… te vas a 2026.
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