Hay mucho profesional en este sector que cree que el éxito en la construcción depende exclusivamente de saberse el Código Técnico de memoria o de clavar el presupuesto.
Se equivocan.
Y lo pagan caro.
Pagan con semanas de retrasos, con expedientes bloqueados y con la frustración de sentir que la Administración es un muro infranqueable.
Ayer tuve que lidiar con un asunto urbanístico delicado.
Una de esas aberraciones del planeamiento que, si vas con la normativa en la mano a discutir, te vas a casa con un "no" rotundo y una úlcera de regalo.
En lugar de pelear, usé la Mayéutica socrática.
En el instituto odiaba la Filosofía (seguramente por un profesor pésimo), pero Sócrates tenía razón: la mejor forma de convencer a alguien no es dándole la solución, sino haciendo que la encuentre él.
Me planté allí.
No fui a pecho descubierto.
Fui a hacer ver que había un problema que, curiosamente, podía ser mucho más grave para el Ayuntamiento que para mi cliente.
Mediante las preguntas adecuadas, fue el propio técnico quien llegó a la conclusión.
Fue él quien me propuso la solución que yo ya traía escrita de casa.
¿El resultado?
Él se sintió inteligente por resolver el entuerto y yo me fui con el visto bueno.
Conclusión: Ser un buen profesional de la construcción es un 20% técnica y un 80% psicología.
Si no sabes manejar los hilos mentales de quien tiene que firmar tus papeles, estás fuera del juego.
Por cierto, tengo en el horno una nueva Masterclass.
Estate atento al correo de mañana porque revelaré el tema exacto y cómo puedes apuntarte.
PD: Los que ya estáis en el grupo Con Sentido, recordad que tenéis acceso en preventa a un precio reducido.
Los demás tendréis que esperar al lunes y pagar el precio completo.
Si quieres el descuento y entrar antes que nadie, aún llegas a tiempo aquí:
Entrar al Grupo Con Sentido