Hace años que me muevo con un utilitario eléctrico pequeño.
Para el día a día era perfecto, pero para los viajes largos o las salidas familiares, siempre tenía que tirar del diésel.
Hasta ayer.
Ayer tomé la decisión de electrificar mi flota doméstica por completo y jubilé definitivamente el gasóleo.
Me entregaron un Tesla Model 3 en Vigo con un 88% de carga.
Por delante tenía 246 km hasta casa.
Llegué con un 33% de batería.
Velocidades normales, viaje perfecto y una conclusión clara: el concepto de viajar cambia.
No es que sea peor, es que requiere planificación.
Hay que saber leer el viaje y las paradas, aunque ayer no necesité ninguna.
Pero, sobre todo, hay que saber gestionar la energía.
De momento, no puedo estar más contento.
Lo que más me gusta es que ahora mis dos vehículos van a compartir "comida".
Como sabes, cargo mis coches con mi propia instalación fotovoltaica.
Ahora toca repartir los kWh del sol entre los dos compañeros de garaje.
Muchos me preguntáis si esto de la fotovoltaica es para todo el mundo o cómo sacarle el rendimiento de verdad para que no sea solo un adorno en el tejado.
Como me gusta hablar solo de lo que pruebo y me funciona, he volcado todo lo que sé en una masterclass: "Los lunes al sol".
Si quieres saber cómo optimizar tu instalación (o si te compensa dar el paso), puedes adquirirla por 60€ hasta este domingo.
Después de esa fecha, el precio subirá. Y a final de mes, la retiraré de la venta definitivamente.